viernes, octubre 10, 2008
Qué?!
Tiempo atrás, leí o escuché (ya no recuerdo) un comentario según el cual los rosarinos terminamos cualquier anécdota con un monto monetario. Algo así como "lotro día fuimos a comer a un restorán, nunca había ido, está por Presidente Roca, medio llegando a 3 de Febrero, así como escondido, viste?, bueno, la verdá, que un lujo che, unas mollejas que te la voglio dire, la moza estaba buena y tuvo la re onda con nosotros, la pasamos muy bien... 75 pesos". O "si, yo al celular le puse una memoria de dos yigas porque, como ando todo el día haciendo trámites, me como unas colas que no te podés creer, asique necesito música, no hay con que darle, y con la memoria que venía el teléfono no me alcanzaba. 120 pesos". Y quizás, ante el ojo mal entrenado o ausáider, parezca que los rosarinos somos unos comerciantes fenicios que le ponemos precio a nuestras anécdotas... nada que ver, somos ratones pero solidarios y junto con la aneda, por el mismo precio (ni $75 ni 120, con una sonrisa de respuesta basta), le damos a nuestro interlocutor una pista de lo salado que sale lo que estamos comentando. Esto viene a cuento de que en el día de hoy (10/10), leyendo el diario La Capitalista en el bar donde estaba haciendo el chilináu a eso de la tardecita, se me antojó leer la columna "el desubicado" que estelarizaba un médico que por tic decía 70 pesos a cada rato, y me acordé de esto. Nada, eso. Qué me miran? (mentira, no hay nadie, pero tenía ganas de escribir. Prepárame la tina, Ígor, me voy a dar un baño de inmersión...)
 
suspiro exagerado de Juansolo como a las 21:41 | Permalink |


1 Comentarios:


A las 14:49, a Blogger RomiVox le chifló el moño.

and he's back...